Ayer por la mañana una muy buena amiga me dio una noticia linda. Fue como un baldazo de vida que me iluminó la mañana entera. Pero fue de frente y sin anestesia. “Debes crear un poco de suspenso” le bromeé luego. “Como Alfred Hitchkok, sino me matas de un infarto” (hablando de Hitchkok cada vez me crece más la guata y me parezco más a él y hablando de guata hay una frase que me divierte mucho de mis compañeros chilenos que están de visita en Perú y que por las dos horas de diferencia cuando se acerca el almuerzo siempre dicen: “tengo más hambre que el guatón de LOST”). “El gato, se subió al techo…” le dije pero no me entendió. Luego por la felicidad ya no pude explicarle la historia del gato. A pie de página léase la explicación. Terminando el día me quedé hasta súper tarde trabajando y cuando llegué a casa para mi fortuna (ahora ya no sé si buena o mala) encontré a mi esposa despierta. Generalmente a esa hora ya esta dormida. “Cómo te fue en el trabajo” me preguntó. “Los muchachos del equipo andan con la productividad baja”. Respondí. Discutimos tontamente sobre responsabilidades y me dejó ya sin ganas de postear sobre lo dulce que es irme a dormir más tarde que cualquiera en casa, pues camino a mi dormitorio siempre me detengo unos minutos a ver dormir a mis hijos. Me desperté a medianoche con mucha sed y de puntitas me fui a la cocina y me tomé del pico de la botella de litro y medio, sendos sorbos de Incakola fría. Como estaba oscuro, al regresar la botella golpeé un vaso de vidrio e hice ruido. De regreso a la cama mi esposa me preguntó si era el vaso lo que había sonado. “Sí mi amor”, le contesté despacito. “Has tomado gaseosa?” me preguntó luego. “Sí mi amor” repetí. “Ahora te va a doler la barriga”, “Es que tenía mucha sed”. Lo cierto es que sí me dolió la barriga y ya no quise molestarla. Y mientras intentaba coger sueño nuevamente escuché en el pasadizo unos pasitos y ya luego vi la silueta de mi Ale en el marco de la puerta. Se me acercó, me dio un besito en silencio y con sus manitas me hizo señas para que la acompañe a su cuarto. Agarré mis dos almohadas (no puedo dormir con solo una, la grande es mi Ale y la chiquita mi Chebas) y la seguí. Cuando ya estábamos instalados en su cama me dijo “Tuve una pesadilla papá”. “Yo también mi amor” le respondí. “Te quiero mucho papá”, “Yo también mi amor”. Y acabé nuevamente dulce el día.
Historia del Gato
Un hacendado luego de un viaje largo, de regreso en casa le preguntó a su capataz si tenía alguna noticia que darle.
- Murió el gato
Respondió el capataz suelto de huesos
- Pero no me puedes dar una noticia así tan directamente, debes prepararme, ir creando ambiente. Por ejemplo puedes decirme: “el gato, subió al techo, jugó un rato persiguiendo mariposas, perdió el equilibrio y cayó al piso, se hirió duramente y lamentablemente murió”. Así yo ya estoy preparado para recibir la noticia.
Asintió con la cabeza el capataz como entendiendo la lección
- OK. Alguna otra noticia?
- Su esposa, subió al techo...
jueves, 29 de noviembre de 2007
Miércoles dulce al inicio y al final
Publicadas por
Mi Chebas
a las
10:40 a. m.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
9 comentarios:
Ahhh ahora si entiendo!!!!
:P
Bueno Ya telegramie a todos asi, cortito, claro y conciso. Gracias Chebis Papa!
AJA!!!! la noticia se esta esparciendo... :)
que bonito es tener dos hijos, es como tener dos felicidades eternas...yo solo tengo uno y me siento bien
Ya sabemos todos quien es tu amiga! Que lindo, no? La historia del gato me ha hecho reir. Y tanto hablan los bloggers de Lost que creo que empezare a ver...
Me encanta entenderte perfectamente, cuando la Petimami me contó fue también sin anestecia pero fue un subidón de alegría indescriptible. Que dulsura con tu Ale, los niños son mas dulces que la miel y te llenan la vida, benditos sean
beso
Ohhh q linda tu hijita, re linda, me encantó.....
Un bso
jaaaaaaaaaa, la del gato se la voy a pasar al chepis, que es mas malo contacto chistes que 20! a ver si aprende una por fin!
(adoro a tu ale)
Beso!
Pase a ver a la Petisita y me entere... :o)) la Petimami sera ahora!!
y con respecto a la inca kola mmmm,,, como me ha provocado, sabes las esposas a veces nos ponemos gruñonas...solo tienen que aguantarnos ..
Ale, lo maximo, que tierna !!
Eso de la Inka Kola que te hara doler la barriga... es que ellas lo saben, nos lo advierten y nosotros aun asi seguimos tercos. Con razon nos dibujan como Homeros Simpsons...
Slaudos.
No entendí mucho ,será que los sábados por la tarde las sutilezas pasan muy rápido de mí. Pero me encantó la historia del gato , es sensacional.
Saludos
Schatz
Publicar un comentario